Los empleados de empresas dedicadas a la exportación y los de menores ingresos son los más preocupados por la subida de tasas impulsada por Trump
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«¿Consideran los trabajadores europeos las subidas de aranceles en Estados Unidos como una amenaza para su seguridad laboral?». El Banco Central Europeo (BCE) incorpora esta pregunta en su última Encuesta de Expectativas del Consumidor, que elaboró el pasado mes de julio. Hay un 15% de los empleados de la región que ve probable perder su empleo como consecuencia del alza de precios de los bienes importados y la pérdida de competitividad de las empresas europeas. Para un 3% la probabilidad de que lo echen de su puesto de trabajo «ha aumentado considerablemente».
De hecho, el 85% de los trabajadores informa que sus expectativas de pérdida de empleo se mantienen sin cambios o incluso se reducen tras el aumento de los aranceles estadounidenses. Esto podría deberse a que sus empleadores no se verían directamente afectados por una menor demanda de los consumidores estadounidenses. Sin embargo, la situación es diferente para aproximadamente el 15% de los trabajadores. Este grupo percibe una mayor probabilidad de perder su empleo, y un 3%
El emisor señala que, como cabría esperar, la proporción de trabajadores que tienen más miedo de perder su empleo es mayor en los países en los que la fuerza laboral está más expuesta a las exportaciones estadounidenses. Es el caso de Irlanda, Países Bajos, Bélgica, Dinamarca y Finlandia. Los dos primeros no sólo albergan las sedes europeas de muchas empresas estadounidenses, sino que también son economías muy abiertas. En el lado opuesto se situarían Grecia y España, con menor exposición comercial y, por tanto, trabajadores algo más tranquilos con la actual coyuntura.
Sectores más afectados por los aranceles
Los empleados en sectores más orientados al comercio y en aquellos que se consideran más cíclicos (que dependen más de la evolución de la economía) son más propensos a percibir un riesgo creciente de pérdida de empleo tras el aumento de los aranceles estadounidenses. Son actividades que se ven afectadas también por otro tipo de shocks, como los energéticos. En este bloque se incluyen además los trabajadores de la industria, la construcción o el comercio.
Se trata de sectores más dependientes de las exportaciones estadounidenses o, en general, más propensos a sufrir altibajos ante los movimientos de la economía. A este grupo pertenecerían también los empleados de servicios financieros y tecnologías de la información. Para todos ellos, la preocupación por los aranceles es mucho mayor que en el sector público o en el de la salud.
Los trabajadores con ingresos bajos se sienten más expuestos a riesgos como los derivados de las tasas comerciales por su mayor exposición al sector manufacturero. Sin embargo, el hecho de que para algunos trabajadores empeoren las perspectivas laborales también puede conllevar un deterioro de las económicas para otros, dado que los trabajadores que prevén perder sus empleos reducen su gasto como medida de precaución.
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